Boda civil: consejos para un discurso inolvidable

Se acerca la boda del año y a ti te ha tocado la hermosa y a la vez comprometida tarea de dar un discurso en su ceremonia civil.

No importa que seas familia directa o un amig@ muy cercano a los novios, si te han elegido es porque eres alguien muy importante para ellos y saben que tus palabras van a emocionarles en un día tan importante.

 

Es probable que al principio te plantes delante de un folio en blanco y se quede así, en blanco, pero… ¡que no cunda el pánico! En Hacienda Jacaranda vamos a darte una serie de consejos que creemos que van a ayudarte en esta tarea así que… ¡manos a la obra!

¿Qué es lo que no debes olvidar a la hora de preparar un discurso para una boda civil?

El primer paso es de vital importancia. LA PRESENTACIÓN.

Empieza presentándote y diciendo de qué conoces a los novios. Agradece también a los invitados su asistencia a este bonito día y si fuera el caso, puedes tener el bonito detalle de recordar a los familiares que ya no os acompañan.

Muchas veces las personas que se encargan de dar el discurso olvidan lo importante que es presentarse y, mientras dan su discurso, solo consiguen que la gente empiece a hacer averiguaciones sobre quién será y no atiendan realmente a lo que están contando.

¡Evítalo! y pónselo fácil con una sencilla presentación.

No hace falta dar nombre y apellidos, bastará con decir el puesto que ocupas en relación a la pareja….

«Llegó el gran día. Sé que muchos ya me conocéis, pero es posible que alguno no. Soy la hermana de la novia (o lo que corresponda) y sé que hablo en representación de toda la familia al decir ¡¡que vivan los novios!!»

Segundo paso. REMEMORANDO.

¿Tienes alguna anécdota entrañable o divertida de la novia/novio? Este es el momento de contarla, pero ¡ojo! elige bien la historia, no queremos avergonzarlo/a delante de toda su familia y amigos ¿o sí? Eso lo dejamos bajo vuestro criterio 😉 Sería más o menos así…

«No puedo decir que de pequeñas jugáramos a ser las novias perfectas, sinceramente; pero recuerdo (…)»

Haz partícipes a los invitados. Lo ideal es incluir anécdotas con más familiares y amigos y sobre todo, no te olvides de hablar de las dos familias.

En los discursos de boda civil hay que mezclar un humor sutil, (que no avergüence en exceso a ninguno de los novios), con detalles emotivos, con los que todos los invitados a la ceremonia se sientan implicados. Ya sabes, buscar esas palabras que hacen llorar y reír a partes iguales y que sacan los colores a alguno (o a ambos) de los novios.

Tercer paso. LA PAREJA IDEAL

En todo discurso de boda civil lo más importante es hablar de los novios. Puedes contar alguna anécdota de la primera vez que les viste juntos, o de la buena pareja que hacen…

«Nunca olvidaré la primera vez que les vi juntos, estaban hechos el uno para el otro»

Es un día de muchas emociones y grandes recuerdos, así que aprovecha para sacar esos detalles bonitos que ellos han ido compartiendo durante su relación contigo…¡les encantará!

Evento Hacienda Jacaranda

Cuarto paso. FIN DEL DISCURSO

Es el momento perfecto para tirar de alguna cita de un libro, de un extracto de una canción que les guste o recuerde a su relación… será la mejor forma de dar por terminado tu discurso.

Por ejemplo…«Ama sin medida, sin límite, sin complejo, sin permiso, sin coraje, sin consejo, sin duda, sin precio, sin cura, sin nada. No tengas miedo de amar».

Esperamos que estos puntos te ayuden a la hora de redactar tu gran discurso de boda, pero no olvides:

Preparar el discurso con antelación. Salvo que seas un as de la improvisación, no se debe dar un discurso de boda improvisado.

Ser breve, sin quedarse corto: Lo mejor, no pasar de los cinco minutos. La duración es importante, no queremos aburrir a los invitados ni tampoco parecer que tenemos prisa por marcharnos.

Llévatelo bien aprendido. es importante ensayar: leerlo frente a un espejo o frente a tus familiares o pareja, frente a alguien que sea capaz de decirte qué estás haciendo bien y qué puedes hacer mejor. No te cortes en llevar unas tarjetitas o un folio por si te pones nervios@ y se te olvida. La letra bien grande para que no te pierdas ni te saltes de línea.

Lee despacito, pero ponle algo de ritmo, no te limites a leer de corrido. No es una competición de velocidad, tienen que entenderte bien para que puedan disfrutar de tus palabras y entenderte si te lanzas a hacer algún chiste.

Gracias, gracias y gracias: es importante agradecer a los novios el participar en la boda: no sólo haber sido invitado, sino el hecho de que te hayan pedido que digas unas palabras durante un día tan especial para ellos. No pases por alto este detalle.

Esperamos que te haya servido de ayuda y tengas ya más claro cómo hacer tu discurso. ¡Seguro que te sale perfecto! Y recuerda… ¡¡¡que vivan los novios!!!