Todas las novias sueñan con un día inolvidable, lleno de detalles, con invitados contentos, un sitio estupendo, comida fabulosa…vamos un día perfecto. Pues así fue nuestra boda en Hacienda Jacaranda, que os voy a decir de un sitio donde cada mínimo detalle esta estudiado por todos los profesionales que trabajan allí haciendo que sea posible disfrutar de un día tan especial sin tener que estar pendiente de todo, porque de eso se encargan ellos.
Nuestra boda fue civil y uno de los motivos por los que elegimos este sitio fue porque la boda es legal, no como en otros sitios donde te hacen un paripé pero ya tienes que haberte casado. Otra de las ventajas es que sólo se celebra una boda, por lo que todo el personal y la Hacienda está dedicada exclusivamente a vuestra ceremonia. La comida es muy buena, son menús algo diferentes pero sin ser extravagantes. ¡Y lo mejor de todo es la calidad precio!
Un entorno privilegiado para un día inolvidable, sin duda la mejor elección.