Por supuesto que recomiendo Hacienda Jacaranda, es un lugar precioso y a pesar del mal tiempo que nos hico, Rosa y su equipo lo organizaron todo tan estupendamente que apenas nos dimos cuenta del frío que hacía.
El entorno es maravilloso y salió todo fenomenal, lo único que tienes que hacer es dejarte llevar por Rosa y Juan, ellos se ocuparon de todo y salió todo a pedir de boca. Con respecto a la comida, nuestros invitados quedaron todos encantados, fueron muchos los que nos dieron la enhorabuena por haber elegido esta finca.
Sin duda es el mejor sitio para casarse.